La vida copia al arte
Allá por el 2000, un estudiante de la UTN le hizo creer a toda la prensa cordobesa, e incluso al gobernador de la provincia, que había inventado una máquina de café parlante1 que no sólo servía café a pedido, sino que además daba información acerca de la red de transporte público.
De acuerdo a una noticia difundida por la editorial alemana Heise, parece que al final no fueron los yakuza los que le robaron el invento en el aeropuerto de San Pablo, sino un grupo de alemanes de la Universidad de Bremen, quienes recientemente construyeron una máquina con exactamente las mismas prestaciones.